Zapatero de agua, gerris lacustris y compañía, la familia Gerridae

Los zapateros de agua (Gerris lacustris) son unos insectos con unas características físicas y unas habilidades bastante particulares pues estos pequeños artrópodos pueden caminar sobre las aguas. En las orillas de los estanques y ríos estos insectos que patinan sobre el agua ofrecen un espectáculo digno de observación. En distintas partes del mundo se les conoce con diferentes nombres comunes. En los países hispanoparlantes son llamados comúnmente zapateros de agua, pero en otras latitudes son conocidos como chinches de agua, espumadores de agua, bichos de estanque o chinches Jesús (esto haciendo clara referencia a la habilidad que tienen estos insectos para mantenerse a flote y desplazarse sobre el medio acuoso). Existen más de mil setecientas especies de zapateros de agua divididas en seis géneros. Estos seis géneros forman parte de la familia gerridae. Aunque es una familia que ha sido ampliamente estudiada por sus asombrosas capacidades físicas y por ciertos rasgos de comportamiento social que demuestran, muchas de las especies que se ubican dentro de la familia gerridae usualmente son confundidas con las especies de la familia Veliidae. La razón por la cual son confundidos es que los insectos de ambas familias tienen similares características físicas y similares capacidades. La única forma de distinguirlos es a través de la observación de sus órganos genitales. Pero para poder hacer esta observación se necesita equipo de laboratorio especializado y avanzados conocimientos de la anatomía genital de estos insectos. Por eso a simple vista es imposible distinguir entre los bichos de agua de la familia Gerridae y los de la familia Veliidae.  

Características de los zapateros Gerridae

Estos pequeños insectos se caracterizan por tener cuerpos elongados y largas patas. Su principal particularidad anatómica puede pasar desapercibida para el ojo desnudo. Se trata de la presencia de pelos microscópicos con capacidades hidrofugas lo que hace que estos animales sean impermeables y permite que el zapatero de agua se mantenga seco. Millones de estos minúsculos vellos hidrófugos se encuentran alrededor del cuerpo de los zapateros de agua, así que cuando una gota de agua del estanque o del rocío apenas entra en contacto con los pelos hidrófugos de los guérridos la gota se resbala. Esto impide que los zapateros puedan hundirse por el peso adicional que supondrían las gotas de agua en su cuerpo. También y gracias a los pelos repelentes pueden resbalar sobre la película superficial permitiendo su desplazamiento. Los gerris lacustris y resto de miembros de la familia no destacan por el tamaño de sus cuerpos, son más bien unos insectos pequeños. Los guérridos de las especies más grandes como Gigantometra gigas que se encuentran en las corrientes de agua del norte del Vietnam son los más grandes y apenas llegan a medir un poco más de tres centímetros y medio. La mayoría de las especies de zapateros de agua miden de doce a veinticinco milímetros. En estas especies existe un dimorfismo sexual bien marcado donde la hembra suele medir unos milímetros más que el macho. Curiosamente esa tendencia es inversa en las especies más grandes como en el caso de Gigantometra gigas.

Si bien el cuerpo de estas criaturas es bastante pequeño las patas suelen ser más grandes. Los insectos gerridae tienen tres pares de patas: las patas delanteras, las patas centrales y las patas traseras. Las patas frontales son las más cortas y cuentan con una tenaza que es utilizada para capturar presas, este apéndice tiene la particularidad de que no se encuentra al final de la extremidad, sino que comienza justo en el centro de la pata, lo que recuerda a las extremidades frontales de las mantis religiosas. Las patas centrales son un poco más largas que las patas frontales, pero no son tan grandes como las patas traseras y son las encargadas de propulsar a los zapateros sobre la superficie del agua. Las patas traseras por su parte son las más largas y cumplen con dos funciones: equilibran el peso del animal en la superficie del agua, lo que resulta crucial para que los zapateros se mantengan a flote, y además direccionan el desplazamiento del insecto sobre el agua. Se puede decir que las patas centrales funcionan como un motor mientras que las traseras son una especie de lastre de balanceo y un timón.

Adaptaciones físicas

Los zapateros tienen una característica física que llama la atención de los entomólogos y biólogos que estudian los rasgos adaptativos y evolutivos de las especies. Esta característica son las alas del insecto. Las alas de los zapateros de agua tienen rasgos únicos en función de las condiciones del ambiente. Con respecto a las alas existen cuatro posibilidades:

  • Alas largas: las alas largas son ideales para volar hasta otra corriente de agua o estanque si el alimento escasea. Pero representan un problema pues pueden mojarse fácilmente y hacer que el zapatero se hunda.
  • Alas medianas: las alas medianas también permiten el vuelo y cuentan con una gran maniobrabilidad, pero de igual forma pueden mojarse con facilidad y acumular mucha agua.
  • Alas cortas: las alas cortas pueden permitir el vuelo, pero solo cuando se tratan de distancias cortas. La ventaja que tienen es que son las alas que menos agua pueden acumular.
  • Alas ausentes: los zapateros de agua que no cuentan con alas no pueden volar y buscar nuevas y mejores corrientes de agua, pero tampoco corren el riesgo de morir ahogados.

¿Cómo hacen para flotar los zapateros de agua?

Una pregunta que se hacen muchas personas es: ¿Cómo flotan los zapateros de agua? Los científicos explican que los insectos de la familia Gerridae pueden flotar gracias a la combinación de distintos factores entre los que se encuentran:

  • La superficie de alta tensión del agua
  • Las largas y delgadas piernas de los insectos que pueden equilibrar y propulsar el peso
  • Los pelos hidrófugos del cuerpo de los guérridos que los impermeabiliza y evita que el agua los hunda

Se puede decir que los zapateros se mantienen flotando en el agua gracias a que sus delgadas y hábiles piernas impermeables pueden distribuir el peso sobre la superficie de alta tensión del agua de forma constante dificultando el hundimiento.

Alimentación y caza mediante interpretación de vibraciones

Los zapateros de agua se alimentan de pequeños invertebrados como arañas e insectos que caen en el agua. Los zapateros son básicamente depredadores oportunistas que pueden percibir las ondulaciones que se crean en el agua cada vez que un insecto cae en la superficie y lucha por mantenerse a flote. Los zapateros de agua o guérridos al igual que muchos arácnidos inyectan a sus presas con unas encimas digestivas a través de su pico y después absorben la parte blanda del insecto hasta que dejan solo la cutícula vacía. Los guérridos también suelen alimentarse de zooplancton y en ciertas temporadas es común el canibalismo.

Estos hemípteros de agua utilizan una técnica depredatoria única en el medio acuático. Sus 4 patas patinadoras sensibles al movimiento, detectan la presencia de la víctima acierta distancia. La película del agua sirve como medio para la recepción de las vibraciones, que registrará el insecto, por ejemplo, una mosca al caer al agua produce unas pequeñas olas que alertan al zapatero del agua. Esta interpretación de las vibraciones y sensiblidad también permite seleccionar el tipo de presa o alimento que desean ingerir en un momento dado, por ejemplo, cuando insectos y otros invertebrados caen al agua estos provocan una determinada frecuencia de olas, mientras que los insectos recién salidos del huevo son descubiertos por los zapateros del agua debido a la minifrecuencia vibratoria.

Reproducción

El zapatero del agua no solo usa su capacidad de comunicación mediante el agua para la detección de presas, también utilizan las vibraciones de sus patas para comunicarse entre ellos y sobre todo para encontrar pareja. Fases de apareamiento de estos zapateros acuáticos:

  1. Cuando un macho desea aparearse emite llamadas con sus 4 patas que produce en microolas superficiales, patrón que es detectado por las hembras receptivas que se encuentra en las proximidades. Acto seguido la hembra envía similares números de microolas y con la misma frecuencia.
  2. Esto permite que los insectos se detecten y se aproximen gracias a la visión de sus grandes ojos.
  3. Una vez se aproximan y contactan, la hembra cruzará sus patas con las del macho y se acoplaran.
  4. Tras unos minutos los zapateros del agua se separan y la hembra pone los huevos en una planta acuática o sobre un tronco. Resulta curioso que mientras la hembra realiza la puesta el macho permanece a pocos centímetros para que ningún otro macho se acerque y previene esta situación realizando microolas con mucha más frecuencia, que alerta a otros compañeros de que no se acerquen.

El apareamiento se da en 2 generaciones, una se produce después del invierno y otra tras la época veraniega.

Ecología

Los guérridos son frecuentemente depredados por aves y de forma ocasional por algunos peces. Curiosamente los peces no son el principal depredador de los zapateros de agua. Esto se debe a que los zapateros del agua pueden expulsar unas secreciones que evitan que los peces se acerquen.

Hábitat

Estos insectos suelen vivir en fuentes de agua dulce, aunque ciertas especies de los géneros Asclepios, Stenobates y Halobates viven en el mar. Las especies de guérridos que viven en las aguas marinas se encuentran en las zonas costeras, pero también hay especies de zapateros de agua oceánicos. Los zapateros que viven en la superficie del agua del océano pertenecen al género Halobates. Los insectos de la familia guerridae tienen un área de distribución bastante amplia. Pueden encontrarse en Europa, Rusia, Canadá, Sur África, América del Sur, China y Malasia.