cienpies

Cienpies

En la siguiente guía de los ciempiés compartiremos información relacionada con la vida de los cien pies.

Qué es un ciempiés

Los cien pies son una especie perteneciente a la familia de los artrópodos que se caracteriza por: su cuerpo alargado, cilíndrico y anillado con múltiples pares de patas. 

Las patas son el principal rasgo característico de estos animales a los que la gente suele considerar insectos. La verdad es que los ciempiés no son insectos. Ante tal afirmación es posible que te estés preguntando ¿qué son los cien pies?

Los ciempiés son miriápodos, una familia de animales que, aunque guardan ciertas similitudes con los insectos, no pueden ser considerados como tales.

Los miriápodos, como parte del grupo de los artrópodos, poseen un exoesqueleto o coraza protectora externa, pero a diferencia de los insectos, los ciempiés carecen de un revestimiento impermeable conformado por una película de cera que sirve para regular los niveles de agua en el organismo y contrarrestar los efectos de la transpiración.

Por tal razón los cien pies viven en lugares húmedos, puesto que no son tan eficientes reguladores del líquido corporal, como sí lo son los insectos.

Características físicas de los quilópodos o ciempiés

Sin lugar a duda, el número de patas de los miriápodos es un rasgo muy particular de la anatomía de estos artrópodos, pero no es el único elemento distintivo que tienen. Otra característica del organismo del ciempiés que resulta llamativa es lo que se conoce como metámero.

Los metámeros son las secciones anilladas que conforman el tronco del animal, este último comprende el 90% del cuerpo, el resto corresponde a la cabeza.

La cabeza de los cien pies se caracteriza por la presencia de un par de antenas que utilizan para orientarse. Debemos decir que no todos los ciempiés tienen ojos. Y es un rasgo que puede variar en cada una de las clases de cien pies que existen. Así algunos tienen un par de ojos, mientras que otros pueden llegar a tener incluso lo que se conoce como ojos múltiples.

Los ojos múltiples son la suma de pequeños ojuelos que, combinados, funcionan como órganos receptivos hacen posible la visibilidad del entorno, pero, en especial, de los objetos móviles que se encuentran cerca. Por tal razón, los cien pies que poseen ojos múltiples son excelentes cazadores pues detectan con precisión el movimiento de sus presas.  

Algo que no varía de entre las distintas clases de centípedos, como ocurre con los ojos, son las mandíbulas. Las mandíbulas de los quilópodos son dos y en conjunto con un par de segmentos maxilares, que semejan tenazas, y, que son conocidas como maxilas, conforman una boca poderosa y letal con la que reducen a sus capturas, para luego aplicarles veneno, que también se encuentra en la boca, en una especie de ganglio.

Claro, que antes de emplear la boca como recurso ofensivo, los cien pies utilizan toda la fuerza sus patas. Las patas de los cien pies se dividen en seis partes bien diferenciadas que han sido estudiadas por los miriapodólogos y no representan ningún misterio, al contrario de lo que ocurre con otra sección del cuerpo de los ciempiés conocida como: Órgano de Tömösvary.

El Órgano de Tömösvary, a la fecha, constituye en parte un misterio para la miriapodología y la biología. Este misterioso órgano se encuentra en la naciente de las antenas y, según algunos investigadores tiene funciones sensoriales. Aunque con certeza no se sabe qué clase de recepción realiza.

Para algunos especialistas, el Órgano de Tömösvary se encarga de percibir sonidos;otros creen que cumple una función olfativa;mientras que un tercer grupo, considera que, se trata de un órgano que tiene como finalidad determinar el nivel de humedad del ambiente, lo cual tendría sentido puesto que los ciempiés no pueden sobrevivir en lugares con bajos niveles de humedad ambiental.

Lo cierto es que los ciempiés anillados tienen un buen sistema perceptivo sensorial. Además de ojos (exceptuando a los que son ciegos), antenas y Órgano de Tömösvary, también tienen una pelambre espinosa que, en conjunto, con unas porosidades que se ubican por todo el cuerpo, cumplen funciones receptivas y comunicativas. Estos vellos y poros, además de percibir lo que ocurre alrededor, también sirve para segregar químicos con los cuales se comunican con los de su especie y ahuyentan a los posibles agresores.

Tipos de ciempiés

Se estima que existen más de siete mil clases de cien pies, aunque solo se tienen documentados poco más de tres mil tipos de centípedos. Esto se debe a que los cien pies habitan en zonas de difícil acceso, por la cual no todos han podido ser categorizados ni estudiados de forma exhaustiva.

En este apartado enumeraremos las clases de ciempiés más comunes.

  1. Ciempiés de tierra
  2. Ciempiés de rocas  
  3. Ciempiés casero o californiano
  4. Cien pies del desierto
  5. Cien pies gigante del desierto
  6. Ciempiés Lithobiоmорра
  7. Ciempiés de Laos
  8. Scolopendrom Gigantea
  9. Cien pies cabeza roja
  10. Cien pies de las Islas Galápagos
  11. Scolopendrom Polymorpha
  12. Cien pies Maxillaris
  13. Cien pies vietnamita gigante de patas rojas
  14. Cien pies tigre

Estas son las clases de cien pies más conocidas, algunas habitan en lugares muy específicos, pero otros se encuentran repartidas por varios continentes.  

¿Qué comen los ciempiés?

La alimentación del ciempiés es variada, aunque se dice que son animales carnívoros o insectívoros, es importante señalar que todos los centípedos son animales depredadores y, además, se caracterizan por ser organismos saprófagos, lo que quiere decir que se alimentan de materia descompuesta, bien sea de origen animal o vegetal.

Dicho esto, también es importante puntualizar que los miriápodos cazan o comen en función de lo que el entorno ofrece. De forma tal que —considerando que los ciempiés se encuentran distribuidos por las distintas regiones planeta, y que incluso habitan en lugares con condiciones climáticas que podrían ser consideradas extremas: tales como las zonas desérticas y de climas polares— estos, en su conjunto, tienen una alimentación variada.

Aunque esta siempre se compone de:

  • Materia de origen vegetal descompuesta.
  • Materia de origen animal en vías de descomposición
  • Animales invertebrados y pequeños mamíferos.

Los cien pies son excelentes cazadores y sus presas predilectas son insectos, lagartijas, ranas y pequeñas serpientes. Aunque, aquellas clases de ciempiés que sobrepasan los 20 centímetros bien pueden cazar serpientes de tamaño considerable, roedores, pequeños mamíferos y en algunos casos hasta murciélagos.

En ciertas zonas donde habitan los cien pies más grandes, estos pueden representar un peligro para las mascotas que merodean en los patios y jardines, e incluso para los niños y adultos.  

Ciempiés venenosos

Algo que distingue a los ciempiés de otras especies similares (como los conocidos mil pies) es la presencia de unas glándulas que sirven como depósitos de veneno que inyectan a sus presas, esto los convierte en artrópodos venenosos.

Aunque se debe puntualizar que el veneno de los ciempiés no representa mayor riesgo para un humano adulto a menos que la persona que haya sufrido la picadura del animal presente una reacción anafiláctica.

Picadura del ciempiés

La picadura del cien pies, si bien no es mortal, sí resulta bastante dolorosa, en especial cuando se trata de miriápodos grandes. Aunque la mayoría de los cien pies que se encuentran en las zonas urbanas son muy pequeños y no representan mayor peligro, algunos incluso carecen de la suficiente potencia mandibular para hacerle daño a una persona.

Síntomas de la picadura del ciempiés

Muchas personas se preguntan ¿qué pasa si te pica un ciempiés? Por eso, en esta sección enumeramos algunos de los síntomas que se presentan en caso de mordedura de centípedo:

  • Dolor, que puede ir del leve al extremo, el dolor es directamente proporcional al tamaño de las mandíbulas de ciempiés.
  • Sangrado.
  • Enrojecimiento de la mordida y el área próxima.
  • Escozor.
  • Sensación de quemazón.
  • Dolor de cabeza.
  • Mareos.
  • Náuseas y vómitos.
  • Palpitaciones del área afectada.
  • Infección y necrosis en la zona de la herida.

También debemos decir que la sintomatología varía en función de las condiciones físicas de la víctima y el tamaño del ciempiés. Muchos de los síntomas que mencionamos son poco frecuentes y se presentan en aquellos casos donde la persona que recibió la mordedura del ciempiés padece algún tipo de alergia o condición especial.   

¿Cuántas patas tiene un ciempiés?

La cantidad de patas que tienen los ciempiés es variable. Estos artrópodos pueden tener desde quince a más de trescientas patas como ocurre en algunas clases de cien pies de gran tamaño.

El número de patas de miriápodos va cambiando conforme crecen. Lo que nunca varía es que la cantidad de patas que tienen siempre es impar. Por tanto es difícil encontrar un cien pies con 100 patas exactas.